Hoy es Domingo, un Domingo cualquiera, como todos, cama hasta tarde, pollo a la brasa, los que vienen a vender cosas tocando el timbre y que me hacen parar justo cuando estoy viendo a Chiara Pinasco explicar el último invento que revolucionará mi vida en TEC y como soy comprador compulsivo no puedo dejar de tenerlo. Todo bien, hasta que me doy cuenta que nuevamente es un maldito Domingo Futbolero.
Es de total conocimiento que el futbol y yo nunca nos hemos llevado bien, desde el colegio fue así. Nunca me gustó ni jugarlo, ni verlo. De chico yo tenía pelota de futbol, la usaba para jugar mata gente, siete pecados y era el juguete favorito del perro. Jamás supe como patear, como pasar o como anotar un gol... hasta ahí tengo todas las cualidades para ser de la selección.
Admiro y le tengo mucho respeto a los comentaristas de futbol como Gonzalo Nuñez, Erick Osores, los titulares y todos en general. No sé como esta gente se puede ganar la vida hablando cojudeces de manera alturada y dándole una importancia que casi me convence de que el futbol en nuestro país es algo trascendental. Es realmente admirable su capaciadad.
Sé lo que muchos deben estar pensando en este momento... "Carlos, tu te ganas la vida hablando cojudeces". Sí, pero yo soy comediante! Es decir, soy conciente que mi trabajo es entretener hablando y haciendo reír pero estos especímenes están convencidos que el futbol peruano es tan importante como para tener un programa propio dedicado a eso.Hablar de futbol en el Perú es como querer ser marinero en Bolivia. Agradezco a mis padres por nunca haberme inculcado ese deporte de mediocres jugadores, clubes y dirigentes. A mucha honra soy tenista y ciclista, aunque suene cabrazo. Soy de los que vibran con una final de Grand Slam y lloró con el retiro de Agassi.
¡Puto futbol! cuando dan las once de la noche dejo de ver los canales nacionales y casi siempre sintonizo el canal Speed o Discovery Turbo y digo: gracias Dios mío por el cable de cada día, por librarme de escuchar las peleas de media neurona entre Gonzalo Nuñez y Erick Osores, gracias por quitar a Philip Butters de la televisión y por deportistas como Sofía, Kina y Maicelo.
Ahora incluso hay universidades que te venden la carrera "periodismo deportivo" osea: estudia cinco años como hablar cojudeces de un deporte que no existe en nuestro país. Que metida de rata para esos padres que se rompen el lomo para pagar la universidad.
Cada vez que voy a Polvos Azules tengo que ver la mega construcción que están haciendo remodelando el estadio nacional. Como me dijo un amigo: El gran monumento a la mediocridad. Si fuera el presidente dejaría de llamarlo estadio nacional y le pondría Centro de Convenciones Nacional. Genial! Serviría solo para grandes conciertos y eventos que realmente tienen importancia.
Si fuera comentarista de futbol comenzaría así mi primer bloque de programa: Buenas noches queridos idiotas que todavía creen en este deporte, esta semana como siempre tenemos malos partidos, peores jugadores y el peor gol de la fecha, no se muevan porque tenemos un programa cargado de caca deportiva con el torneo nacional. Ya regresamos!
Moraleja, si tus viejos te enseñaron a querer una camiseta, a vibrar con los partidos de la U, de la Alianza o de cualquier equipo insignificante de nuestro país, no le hagas el mismo daño a tus hijos, enséñales lo bueno y ponlos en clase de natación.
